• ohmio cheto222
  • Facebook - Ohmio.Revista
  • Instagram - Ohmio.Revista

PENSARES Y SENTIRES DESDE BOLIVIA

Textos escritos por miembros del Colectivo Amuyt’aña en Bolivia al calor de la difícil situación que vive el país. El colectivo se articula hace años para reflexionar desde experiencias concretas, acontecidas en contextos concretos, en este caso el proceso de cambio. 

AMUYT'AÑA significa en aymara pensamiento más allá de la razón, que incorpora el corazón. Pensamiento no desde lo individual sino desde lo colectivo, lo comunitario.

Artista: Knorke Leaf: Instagram @Knorkeleaf

 

SOMOS LAS QUE CUIDAMOS SUS WAWAS, LOS QUE CONSTRUIMOS SUS CASAS

Somos mujeres y hombres

somos tierra y semilla.

Tierra que piensa y late,

semilla que brota vida.

 

Somos ciclos ancestrales,

reproducidos y regenerados

Somos lo de antes y lo de ahora.

Somos el devenir y el porvenir.

 

Somos pueblos dignos

violentados y sojuzgados,

que se saben colonizados

y se reivindican originarios.

 

Somos gente co-existente 

Co-habitantes del cotidiano.

Cotidiano atrincherado

y duramente estratificado.

 

Somos las que limpiamos sus casas,

las que cuidamos sus wawas,

las que alimentamos sus panzas

y las que recibimos sus migajas.

 

Somos los que construimos sus casas,

los que atendemos sus plantas,

los que arreglamos sus fallas

y los que limpiamos sus cacas.

 

Somos las que parimos a sus ahijados,

a sus beneficiarios y patrocinados.

Somos sus objetos de estudio.

su folclore y su orgullo.

 

Somos sus cifras de pobreza,

su población vulnerable,

sus situaciones de riesgo

y su enriquecimiento.

 

Somos su misericordia,

su lamento y compasión.

Somos su purgación y su pecado.

su aleluya y su ten-piedad.

 

Sabemos que pretenden apreciarnos,

educarnos y civilizarnos

Sabemos que nos quieren cómplices,

desgraciados y menoscabados.

 

Sabemos de su hipocresía y su manoseo

Sabemos de su racismo y su desprecio.

Sabemos que de nosotros se atrincheraron,

se resguardaron y se ocultaron.

 

Sabemos que su democracia no es democrática.

Sabemos que su defensa no nos defiende.

Sabemos que su cobardía nos enlutece.

Sabemos que su silencio nos enaltece.

 

Porque todo eso sabemos

y porque seguimos vivos

¡sabemos que resistimos!

 

Porque esta tierra  es nuestra

y nosotros somos de ella.

Sabemos que volveremos

¡y como millones venceremos!

 

Paloma Gutiérrez León

Colectivo Amuyt’aña

15/11/19

 

LA CLASE MEDIA ATRAPADA EN SU RELATO DE VICTIMIZACIÓN

 

A muchos sectores de la “clase media” les aparece como legítima la violencia que está ejerciendo el ejército y la policía hacia los sectores populares, campesinos e indígenas en el país. Por eso no es casual que se aplauda a los policías a su paso, se organicen para darles alimentos a pacos y milicos, y hasta se justifique con argumentos poco lógicos los muertos que el gobierno autoproclamado va dejando a su paso.
Si iniciaron su movimiento de defensa de la “democracia”, demarcando su “ciudadanía” en contra de los símbolos del “masismo” (whipala incluida), esto les condujo a exacerbar el ángulo racista de sus ideas movilizadoras, pero todavía en el campo de la disputa política. Ahora, esa primera forma de distinguirse ha llegado a ahondarse generando una ruptura más profunda en la conformación del Yo (ciudadano) y el Ellos (masistas, campesinos, indios) a tal punto que la muerte de un alteño o un campesino del trópico es celebrada como un costo necesario para la pacificación.
Ideas como el “si no salía el ejército, venían los indios y ahí sí hubiera habido masacre”, sintetizan la justificación de la violencia desmedida actual. Además de mostrar su clasificación racial implícita (hay muertos de primera y otros de segunda), muestra el sentido del “relato” que soporta las acciones de la clase media conservadora en la actual coyuntura. Es el miedo a las “hordas de la indiada” que se vienen contra “nosotros”, la idea que ha puesto en shock a los sectores conservadores de las ciudades y les está impidiendo ver desde otros ángulos lo que acontece. “Como los indios nos querían hacer daño está bien que el ejército y la policía los maten”, sería el sentido del relato victimizante que está operando.
Se trata de una fractura entre los sectores de clase media y los sectores populares, construido a partir de un conjunto de prejuicios y creencias que se reproducen en el marco del relato de guerra de indios contra jailones. Esto sólo beneficia al poder revanchista del gobierno autoproclamado, ya que ese nicho de creencias es el ideal para el discurso de la criminalización de la protesta de un gobierno que está dispuesto a seguir disparando contra las “hordas delincuenciales y terroristas que no quieren la paz”. Es así que este segmento de la población se convierte en el colchón social de legitimación de la masacre y en el último bastión para justificar su intento de sometimiento violento de la población.
Salir del relato de guerra entre sectores sociales que se ha promovido se hace central para recuperar la humanidad que el conflicto nos ha llevado a perder. Necesitamos ideas fuerza más aglutinadoras (respeto a la vida, defensa de la soberanía y de los recursos naturales, recuperación de la convivencia entre bolivianos) que nos permitan incorporar a los segmentos de clase media que todavía tienen capacidad de apertura para que su mirada no se cierre en torno al relato del odio que promueve el gobierno golpista.

 

La Paz, 20/11/19
Colectivo Amuyt’aña

 

 

MÁS ALLÁ DE LAS MENTIRAS DE CARLOS MESA: ¿QUÉ HACER?

Miente Mesa al pensar que esto se trata de o él o Evo, porque niega las distintas posturas que han florecido en esta lucha y que no se representan es esta dicotomía. Lo que existe es una “crisis de representación”, su presencia es la señal de la crisis. La dicotomía que pretende agudizar, es la misma que nos llevó a este estado de confrontación, y su postura solo contribuye a enclaustrarnos aún más en un eje discursivo ya caducado.

 

Miente porque se legitima ante la opinión bíblica haciendo creer que él es el principal perjudicado, cuando sabe perfectamente que el primero que minó su candidatura fue él al llamar al “voto útil”, que en el fondo significa: cualquiera menos Evo.

 

Miente al justificar un conjunto de irregularidades en la posesión de Añez, que pasan desde la autoproclamación, el no tratamiento de la renuncia de Evo Morales y la colocación de la banda presidencial de manos del mando militar. El improvisado y atolondrado proceso de autoproclamación, solo enrarece más la confrontación.

 

Miente cuando solo menciona a los tres muertos antes de la renuncia del Evo y calla respecto al uso indiscriminado de la fuerza militar en las manifestaciones que en toda Bolivia han cobrado más de 10 muertos.

 

Miente al descalificar al movimiento de resistencia señalándolo como “militantes del MAS que atacan y amenazan”, desconoce el descontento generalizado que ocasionó el descarado fascismo y racismo utilizado tanto por el golpista Camacho como por Añez en estos últimos días que pasó por la quema y humillación de un símbolo constitucional: la Wiphala y el uso manipulador de la biblia y del evangelismo cristiano durante todo este proceso.

 

Hoy se trata de reivindicar y sostener las grandes conquistas que esta época ha generado, su defensa debe hacerse en una nueva línea política, más allá de Evo, el representó y representará la imagen de que los indios pueden y saben gobernar, pero, ahora nos toca a nosotros trascender su limitación terrenal y hacernos cargo de la defensa del horizonte del proceso de cambio. Sacando las mejores lecciones de nuestra experiencia reciente.

 

Profundizar en la participación política de los diferentes sectores, para que no pierdan su representación, volver a la deliberación colectiva como mecanismo de construcción política, y así dejar un centralismo político, que impide avanzar en situaciones complejas y peligrosas. Buscar la alianza entre los indígenas y las clases medias para relanzar un nuevo proyecto político.

 

Colectivo Amuyt’aña

JESA

11/11/2019

 

ESA DEMOCRACIA ES DE OTRA CULTURA

Nadie puede dudar que en Bolivia la disputa política ha salido a las calles. Aquella disputa transitó de las urnas al espacio común, a nuestros barrios. Luego de 10 años en los que dijeron recomponer nuestra forma de vida, reconociéndonos como diferentes, pero sintiéndonos dueños y dueñas del mismo territorio que los demás, se desvaneció la ilusión. En estas semanas, luego de creer en esa democracia que nos lleva a las urnas y que nos discrimina en las calles, nos hemos dado cuenta que es otra democracia. Esa democracia es de otra cultura. No es de la cultura de la paz, no es de la cultura de la vida.


Esta democracia no piensa en las diferentes formas en las que vivimos en el campo, en el altiplano, en los valles y en los llanos. Por eso, nos hemos dado cuenta que luchar por la democracia es primero luchar por nuestras costumbres, por nuestra forma de vida, por nuestra Wiphala, no es solamente ir a votar. Por eso pensamos que cuando se hable de democracia, debería hablarse de una DEMOCRACIA de democracias. Eso para nosotros deberías ser lo plurinacional donde se respeten las democracias de todos, donde se respeten las culturas de todos y también las creencias de todos.


En esta democracia, nos han hecho votar y no han respetado nuestro voto y no nos han dejado caminar por sus barrios, nos han hecho cerrar nuestros negocios, nos han hecho caminar a pie para llegar a nuestros trabajos. Pero lo que más duele de esta democracia impuesta es que se golpea a mujeres con pollera, se les corta el cabello y han quemado nuestro símbolo, la Wiphala. Después, diciendo democracia, “…han puesto una biblia en el palacio ¿y la biblia qué dice? Ámense los unos a los otros y han salido a matarnos”. “Tata Qollana”, “Tata Jisús” siempre está con nosotros, pero para ayudarnos, para querernos, no para matarnos.


Entonces, nos damos cuenta que no sólo es la democracia, es sobre todo nuestra cultura, que no aceptan, son nuestras costumbres las que discriminan, son nuestras creencias las que les incomodan. Pero nosotros hemos aprendido a respetar su cultura, su democracia, sus creencias y también las compartimos y las aceptamos. Ahora tenemos que luchar para que nuestras costumbres, nuestra forma de vida, nuestras creencias también las respeten y se acepten.

 

Colectivo Amuyt’aña

13/11/19

 

¿QUÉ HAY EN BOLIVIA?

-   Hay mucha bronca contra el golpe, contra la derecha racista que arrebató el Estado con la biblia en mano y quemando la wiphala.

-   Hay un sector de la clase media que se mantiene en un silencio cómplice ante el golpe y la masacre al pueblo.

-   Hay solidaridad en el mundo y en  las ciudades con los marchistas indígenas y campesinos que están siendo reprimidos sistemáticamente.

-   Hay gente aliviada porque se fue Evo y ya se sienten en democracia.

-   Hay gente que dice NI MESA NI EVO.

-   Hay gente que justifica las muertes, diciendo que  los marchistas son hordas de vándalos  pagadas por el MAS. 

-   Hay gente que quiere ver muerto a Evo, hay gente que llora cada día por su caída.

-   Hay gente que condena el golpe pero que quiere nuevos candidatos y que se renueve el proceso de cambio.

-   Hay cansancio en la gente por los bloqueos, falta de clases y alimentos en los mercados.

-   Hay algunos que la llaman presidente, otros la  autoproclamada.

-   Hay mucho miedo en los sectores medios, hay hartazgo en otros, hay mucha fuerza e indignación en los de abajo.

-   Hay intelectuales disque progresistas que afirman que no hubo golpe.

-   Hay mucha militancia en las redes y en las calles, hay cabildos autoconvocados donde se discute política de manera masiva.

-   Hay mucha gente que llama a la paz y al diálogo.

-   Hay un profundo agradecimiento por la experiencia vital y transformadora que se vivió en estos 14 años de proceso de cambio.

-   Hay sentimientos encontrados sobre la unidad del país: para unos es cuestión de actitud pacifista, para otros se trata de heridas irreconciliables…

-   En Bolivia hay dos Bolivias.

 

Erika Loritz

Coletivo Amuyt’aña

 

 

 

 

 

 

 

 

Please reload

ULTIMAS PUBLICACIONES
Please reload

ENTRADAS RELACIONADAS
Please reload