LA CULPA DE SER INDÍGENA: LA RAZÓN NEGRA Y LOS CRISTOFASCISMOS

Una presidenta golpista, descendiente de pueblos originarios que blanquea su piel, que dice tener rasgos nórdicos, y da un discurso navideño disfrazada de Mamá Noel no es una persona loca o infantil, es una de las máximas expresiones del colonialismo violento que vivimos en la región. 

 

Por mi Culpa…

 

La culpa es uno de los instrumentos que utiliza la Teología de la Prosperidad, teología que sustenta las prácticas de los miembros de los gobiernos Cristofascistas en Bolivia y Brasil (1), y partidos políticos como Restauración Nacional en Colombia o el Movimiento Evangélicos en Acción en Chile. Tanto la prosperidad como el fracaso material económico o de salud son equivalentes a la fe del creyente. Entonces, una crisis económica, la falta de trabajo o una enfermedad corresponden a la culpa individual, por la carencia de fe, no por la falta de políticas públicas o cuestiones estructurales. Esto impide al sujeto pensarse dentro de un entramado de relaciones sociales y sistémicas, ya que la responsabilidad de su realidad es siempre individual, fruto de la voluntad de Dios que retribuyó su accionar. 

 

Ahora bien, en el caso de Bolivia nos permite ver otro factor que no es la culpa de ser pobre necesariamente, sino la culpa de ser indígena o de ser descendiente de pueblos originarios: la cuestión racial.

 

La Razón Negra

 

Jean-Paul Sartre en su libro Orfeo Negro describe que el blanco judío puede esconder su judaísmo y pasar desapercibido entre el mundo dominado por los blancos, pero el negro no:

“El negro no puede negar que es negro ni reclamar para él una abstracta humanidad incolora: es negro. Está pues acorralado en la autenticidad: insultado, sometido, se yergue, recoge la palabra <negro> que se le ha lanzado como una piedra, y se reivindica como negro frente al blanco, en el orgullo” (2).

 

Áñez, siendo la representación de ese imaginario social colonizado de la sociedad latinoamericana, no puede negar su descendencia de pueblos originarios, es una constante que se actualiza cada vez que se mira en el espejo del baño, pero muy por el contrario al planteo de Sartre de reafirmarse como tal, lo esconde, lo tapa o lo niega, se blanquea para “pertenecer” a ese sector político fascista.

 

Según el autor camerunés Achille Mbembe, la raza es una forma de representación primaria que remite a la exterioridad, a la superficialidad del sujeto, a su apariencia física, al color de piel de su cuerpo; una ficción biológica que justifica el orden del sujeto blanco europeo por sobre todas las humanidades no europeas como seres inferiores. Este mito de superioridad racial construye la representación de un mundo dual, donde el norte europeo representa el orden, el progreso, la verdad, la ciencia, el ser; y el sur, la barbarie, el caos, la falsedad, la creencia, el no ser. Esta forma de cartografía colonial considera que los países “desarrollados” están adelantados culturalmente y que las experiencias del sur son un “ya sido”, es decir, momentos que el norte ya ha atravesado y asimilado. La madre de todas las Zonceras, Civilización y Barbarie, se hace sentido común como herramienta ideológica colonial (3). 

 

Mbembe considera que el dispositivo que mueve esta práctica racial es la Razón Negra: un sistema de relatos y prácticas que justifica la dominación del blanco europeo e institucionaliza al negro como depositario de dichas representaciones de la barbarie: “el negro fue inventado para significar exclusión, embrutecimiento y degradación, inclusive para significar un límite conjurado y aborrecido al mismo tiempo” (4).

 

La creación del negro como hombre mercancía, el esclavo durante el desarrollo del capitalismo, es la representación de la “exterioridad salvaje”. Así, el negro se propuso como categoría para nombrar no solo lo no europeo, sino que se cargará del contenido negativo como un pre humano o  un monstruo: donde las palabras terror, barbarie, molesto, inferioridad, despreciable se guardarán dentro de su cuerpo. Luego dichas representaciones también serán trasladadas a los pueblos indígenas durante la colonización de América.

 

En la actualidad, mientras las personas blancas, cristianas, europeas, ilustradas, flacas, heterosexuales representan una entidad válida, lo bueno, el ser; las personas negras, trigueñas, indígenas, latinas, gordas, homosexuales,  transexuales, musulmanes, extranjeras representan la negatividad, lo malo, el no-ser.

 

Imaginarios sociales coloniales

 

La Razón Negra opera constantemente en nuestras prácticas cotidianas y concepciones de la realidad, sin excepción de clase o nivel socioeconómico. Un fiel reflejo es el video viral “Por una sociedad libre de Racismo” realizado en México (5). En este experimento social se coloca a niñxs entre 5 y 10 años frente a dos muñecos, un bebé blanco y un bebé negro. La entrevistadora les realiza las siguientes preguntas: ¿cuál muñeco es feo/bonito?, ¿cuál muñeco es bueno/malo?, ¿cuál muñeco te gusta más? y lxs niñxs indican a algunos de los bebes. En su gran mayoría lxs niñxs marcan como feo o malo al bebé negro, y como bueno y lindo al bebé blanco, siendo ellos de piel morena. Cuando se les pregunta por qué eligen a uno y no al otro, justifican por el color moreno/café, por la bondad por sus ojos azules o por la blancura de su cuerpo.

 

En una segunda instancia, la entrevistadora les pregunta a lxs niñxs cuál muñeco se parece más a ellxs, ahí se refleja una contradicción concreta porque no quieren ser ese sujeto que acaban de denunciar como malo o feo, y terminan reconociéndose en el muñeco blanco, justificando por su cercanía con la blancura de sus piernas o parecido de las orejas. Lo que hacen lxs niñxs es expresar el imaginario social colonial,  ¿quién quisiera ser un representante de todas las connotaciones negativas de una sociedad? Nadie desea ser un negro o ser tratado como tal, expresa Mbembe. Nadie quiere ser el depositario de la fealdad, de la maldad y del odio que se institucionaliza en esa representación, por eso encuentran refugio en la negación y  en el enmascaramiento; se desea ser tratado como el blanco, hablar como él, tener lo de él, ser alguien.

 

Cristofascismo y racismo

 

Los gobiernos Cristofascistas utilizan la Razón Negra como dispositivo para marcar enemigo interno que atenta contra el orden moral y progreso a través de discursos de odio. En Brasil, Bolsonaro denuncia como enemigo a los movimientos de mujeres, de género y LGBT; en Bolivia, Camacho y Áñez, a los pueblos originarios, a sus prácticas y representaciones interculturales.

 

Este vínculo queda representado en dos episodios donde participa el líder de la oposición Camacho. En una charla-entrevista en EEUU, una periodista de RT le pregunta sobre la cuestión religiosa en su gobierno, y contesta lo siguiente: “Yo quisiera que alguien me explique cuál es el efecto de que el día domingo yo dejase la biblia y 15 minutos después renunciara Evo Morales. Si alguien me explica este fenómeno fuera de la fe, yo quisiera creerlo, pero eso ratifica la fe que yo tengo” (6). Camacho primero desconoce las amenazas, secuestros y el levantamiento de las fuerzas armadas de Bolivia y, en segundo lugar, profundiza un relato de la providencia divina. La ratificación de la fe que promueve es la Teología de la Prosperidad, donde la acción de poner una biblia, como representación de Dios y la bondad, trae como efecto la renuncia de Evo, como expulsión del diablo de Bolivia. Esta concepción se ratifica en el ritual exorcista en la plaza del Cristo Redentor en Santa Cruz donde participa Camacho. En ella el Pastor predica: “Ahora atamos a Satanás... Y a todos los demonios de la brujería los atamos y los enviamos al abismo en esta hora. Establecemos un nuevo tiempo en los cielos de Bolivia. Satanás, ¡fuera de Bolivia! ¡Ahora!” (7). Dios es el orden, el progreso, la civilización; Evo, la Pachamama, los pueblos originarios, la barbarie. Los Cristofascismos no representan solamente un proyecto fascista y económico, sino neocolonial. 

 

Máscaras blancas

 

La Razón Negra fundamenta las prácticas y discurso racistas y de odio que se reproducen constantemente en la sociedad. Estos discursos no son excluyentes por sector socioeconómico que se pertenece, sino que se presenta entre los miembros de los sectores populares y marginados, en Argentina estigmatizados por los medios hegemónicos como negros, choriplaneros y vagos. El análisis de Pablo Carrasco y Lucia Wegelin sobre los discursos de odio en Twitter en Argentina (8) da cuenta de estas representaciones sociales a la hora de definir al otro social y al adversario político. Esos discursos logran que los beneficiarios de esas políticas públicas sean interpretados y autopercibidos como mantenidos o parásitos del Estado, no como sujetos de derecho. 

 

Este sujeto que nos encontramos es algo más que un sujeto desclasado que defiende los intereses de un sector económico más alto que él, es una persona alienada de su propia identidad que le han enseñado a odiar lo que es, a su historia, a su esencia. Alguien que quiera abandonarse, que se rechaza y rechaza a sus semejantes. Aunque puede estar incluido desde el consumo y el sistema productivo, esta inclusión económica no trae consigo la conciencia de ser un trabajador, obrero o sujeto de derecho, sino que sigue deseando pertenecer a otro lugar, ser blanco; y actuará y votará conforme a esos intereses.

 

Pensando la batalla cultural, es necesario pensar las políticas públicas como respuesta a la concepción racial impuesta por la Razón Negra, dirigidas a (re)construir una identidad cultural sepultada por la colonización, e intentar quitar esas “máscaras blancas” (9), como expresaba Fanon, para que la imagen que devuelve el espejo deje de ser un signo de pecado, sino de orgullo.

 

Citas al pie:

  1. Federico Pérez Wrubel, “Los Cristofascismos”, en https://www.elcohetealaluna.com/los-cristofascismos/

  2. Jean-Paul Sartre, Orfeo Negro.

  3. Arturo Jauretche,   Manual De Zonceras Argentinas.

  4. Achille Mbembe, Critica a la Razón Negra

  5. Viral Campaña "Racismo en México", En https://www.youtube.com/watch?v=5bYmtq2fGmY

  6. RT, "Eso ratifica la fe que yo tengo": Camacho sugiere que Evo Morales renunció porque él dejo la Biblia en el palacio de Gobierno”, en  https://actualidad.rt.com/actualidad/336666-camacho-afirma-evo-morales-renuncio

  7. Pagina 12, "Satanás, ¡fuera de Bolivia!", el ritual de Camacho y sus seguidores, en https://www.pagina12.com.ar/231205-satanas-fuera-de-bolivia-el-ritual-de-camacho-y-sus-seguidor

  8. Pablo Carrasco y Lucia Wegelin, “Odio en la Calle, Odio en las Redes”, en https://www.elcohetealaluna.com/odio-en-la-calle-odio-en-las-redes/

  9. Frantz Fanon, Piel Negra Máscaras Blancas

 

 

Por Mg. Federico Pérez Wrubel

Twitter: @WrubelFederico

Web: www.wrubelfederico.com

Mail: federicopw91@gmail.com

 

 

 

 

 

 

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