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TERRENAL, LIBRANOS DEL MAL

Reseña de Terrenal, Pequeño Misterio Ácrata de Mauricio Kartun

 

Una adaptación del mito de Caín y Abel. La obra muestra la previa al fraticidio motivado por celos y el favor desbalanceado de un Dios frágil y temperamental que en vez de rezar por mí se fue a bailar, a la disco de un lugar. Es una comedia.

 

En esta obra de Mauricio Kartun los personajes representan tanto posiciones políticas como económicas del mundo moderno. Caín capitalista avaro se contrapone a un libertario y relajado Abel y en el medio Tatita, Dios, manipulando y enfrentando a los hermanos. 

 

La triada (la trinidad?) de personajes es encantadora, Caín interpretado por Claudio Martinez Bel se balancea de una hipérbole reaccionaria tan invencible como absorta a un infatilismo chupamedias que desborda patetismo. La despiadada forma de paternidad que interpreta Rafael Bruza en el rol de Tatita/Dios es ejemplar para todos los aspirantes a padres, y Abel, a pesar de que Claudio Da Passano le da un barniz borgeano a sus manerismos y una retórica pacifista y jipona, tratando de generar una simpatía con la futura victima, nos deja claro que la muerte que le tocó es todo menos inocente.

 

Mauricio Kartun en una charla que dio en UNGS habla de su afición a cultivar morrones, afición que comparte con el personaje malvado de Caín. Hay una correlación entre cultivar los frutos respetando los tiempos de desarrollo con la forma en que él hace teatro. Un tipo de teatro particular, teatro en modo de cooperativa. El teatro comercial y el teatro público no pueden ofrecer los tiempos de ensayo y experimentación que maneja Kartun, que en la conferencia indicó que ronda alrededor de un año. Tampoco pueden ofrecer los temas y la distribución de las ganancias de la obra. Es agradable la coherencia del dramaturgo al permear alguna de las ideas de su método de producción a las temáticas de la obra sin convertirlas en una aburrida fábula aleccionadora. 

 

La escritura de Kartún me da envidia, pienso que los diálogos que aparecen en la obra suenan a cosas que tenemos incorporados en nuestro ADN federal, rioplatense, conurbaniano, bombardeado por la sabiduría popular y la pelotudez, también popular, que se permea entre refranes y consejos, entre reglas enunciadas con sintaxis irreverentes introyectadas a martillazos. Siento que todas las frases que dijeron los personajes se las escuche a mis viejos, a mis abuelos.

 

Repasando la sinopsis de Alternativa teatral leo que:

 

"En un viejo loteo fracasado Caín, Abel, y su versión conurbana del mito... "

 

La persona que escribió la sinopsis debe ser de Capital, no es taaaaan rural el conurbano. De hecho el conurbano forma parte de lo que se conoce como Megaciudad. Que la historia proponga un terruño perdido y una vida de campo, es más... periurbana (ahre).

 

Los volantes de la obra presentan un subtítulo juguetón “Pequeño Misterio Ácrata” que predispone a una experiencia politizada. No es habitual el uso de la palabra "ácrata" fuera de un contexto político. El acratismo es la doctrina que no reconoce autoridades, y el misterio tiene otras acepciones menos familiares a la habitual que refiere a lo que no se conoce. Misterio es también un genero literario teológico y un formato teatral. Los teólogos nombran a las verdades reveladas que sobrepasan los poderes de la razón natural, como las apariciones de Dios con ese término, mientras que los teatreros católicos medievales daban lecciones al pueblerío con los misterios. Hay un juego semántico muy copado en ese subtitulo. Me gustan esos juegos con los volantes que suman al desconocimiento, sin anticipar nada, ni el tono, ni los temas. Para spoilers están estas reseñas.

 

 

Los actores recuerdan al gordo y el flaco con sus sombreros, bigotes, cejas y trajes (aunque es un traje de comunión de los 50 leí por ahí), el idioma que utilizan alterna la parodia campechana solemne estilo Inodoro Pereyra y a lo violento y políticamente absorto de Feinmann (el del charuto). 

 

La música generada por ellos mismos dan ese plus de explotación humana y talento acompañado de técnica que hace que todo lo visto sea más flashero por tener la magia de la vida en el fondo. El teatro siempre suma unos puntos cuanta más vida comparta. Pienso en el esquema productivo de la cooperativa, en esa producción donde la plusvalía queda en las manos del que la produce no dando excusas para amarretear el talento, no sé si es eso, pero me gustaría.

 

La reflexión final que corona la obra (pero ya está en el mito bíblico) es explicitada de una manera genial por Tatita, llamando a quemar iglesias (parafraseo, maso) tiene ese toque que corona a la perfección un viaje divertido que te deja algo. Esa idea teatro, que es algo inefable, intangible, invencible.

 


Ficha técnica

Autoría: Mauricio Kartún // Actúan: Rafael Bruza, Claudio Da Passano, Claudio Martinez Bel// Vestuario: Gabriela A. Fernández // Escenografía: Gabriela A. Fernández // Iluminación: Leandra Rodríguez// Diseño sonoro: Eliana Liuni // Fotografía: Malena Figó // Asistencia de escenografía: Maria Laura Voskian // Asistencia de dirección: Alan Darling // Prensa: Daniel Franco, Paula Simkin // Dirección:Mauricio Kartun

 

La obra puede verse en Teatro del Pueblo (Roque Saenz Peña 943, CABA)

 

El martes 6/11 20:00 en Complejo Cultural Plaza Int. Campos 2089, San Martín se dará una función libre y gratuita

 

 

 

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