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POR UN NUEVO ESTADO: CONURBANO AUTÓNOMO

Los problemas del conurbano invitan a pensar un ente autónomo similar a la capital. La pobreza extrema de la provincia indica que en las últimas décadas los gobiernos no supieron gestionar el territorio para garantizar una mejor calidad de vida a cada persona que habita la provincia ¿Un Ente Metropolitano es la solución?

 

Por Nahuel Godoy

 

La provincia de Buenos Aires en términos territoriales y demográficos es la más grandes de Argentina, en habitantes posee el 38 % de población nacional, distribuidos en 127 municipios. Su superficie es de 307.571 km² (sólo detrás de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur 1.002.445 km²). Representa el mayor distrito económico, con los parques industriales más importantes, la actividad agropecuaria más rica y las vías de comercialización más fluidas. En términos tributarios, es la provincia que mayor aporta al sistema nacional, pero la que menos recibe. Sin embargo, es donde se encuentra la mayor población pobre del país.

 

Ya hace varios años se discute la creación de un ente metropolitano para la gobernanza de los municipios de la Región Metropolitana de Buenos Aires. Estos son 24 municipios, donde suma aproximadamente 12 millones de habitantes. Algunos más grandes, otros más chicos, pero todos tienen los mismos problemas: altas tasas de densidad poblacional (en poco territorio), escasa planificación del crecimiento urbano y demográfico, población extremadamente pobre, un mercado inmobiliario feroz y sin control que aumenta los valores de las propiedades de forma abrupta y que genera cada vez mas exclusión. También tienen un sistema político en picada, donde su dirigencia es cada vez más una S.A. dedicada a generar plusvalía que a gestionar mejoras en las condiciones sociales, económicas y urbanas. Comparten el narcotráfico en los sectores populares cada vez más legitimado como una “salida laboral bien paga”. Ni hablar de la policía bonaerense, la trata de personas, las poblaciones en villas y asentamientos, falta de trabajo, en fin, demasiados problemas que en parte son causados por la solución. Por supuesto, cada uno de estos problemas merece un punto aparte y ser estudiados caso por caso.

 

¿Cómo se hace desde la gestión provincial para gobernar y controlar todo lo que sucede en el conurbano bonaerense? Teniendo en cuenta que la provincia de Buenos Aires tiene otros grandes centros urbanos como Mar Del Plata, Bahía Blanca, La Plata y un puñado de ciudades de entre 50.000 y 200.000 habitantes. Con el paso del tiempo estos centros urbanos y el conurbano van creciendo y aumentando su complejidad, profundizando asi sus problemas.

 

Antecedentes: 

 

Breve historia Conurbana

 

El conurbano bonaerense comienza a crearse debido al crecimiento demográfico de la Capital Federal. De hecho el termino conurbano deviene de la palabra conurbación o cono urbano de un centro urbano. Toma mayor impulso a mediados del siglo XX con el plan de industrialización del peronismo. Acompañado por un proceso de urbanización sin control por parte del Estado, se lotearon campos enteros y familias del interior y exterior del país poblaron las llanuras pampeanas. Primero las lineas del ferrocarril y luego el colectivo guiaron los ejes de crecimiento, alrededor de las estaciones se crearon los primeros centros urbanos. De la estación, los recorridos de los colectivos terminaron de configurar el territorio. A finales de la década del 70' la dictadura cívico militar prohíbe los loteos populares (única forma de acceso al suelo de los sectores populares) y se genera un nuevo negocio: Countrys. Guiados por las nuevas autopistas urbanas, el suelo destinado históricamente a la población fue de uso exclusivo "para vivir en el verde seguro del campo". En la década del 80' el acceso al suelo se convierte en una pesadilla y comienzan a formarse los primeros asentamientos producidos por tomas de tierra. La crisis y el neoliberalismo del 90' termina de acribillar los sueños de casa propia para los trabajadores y comienzan a generarse los bolsones de pobreza urbana y estructural. El nuevo milenio desparramo planes federales de vivienda por todo el conurbano, que no alcanzaron a cubrir el déficit histórico y la nueva demanda de vivienda.

El conurbano, como ente vivo y poético, reclama ciudad.

 

 

 

 

Reparación Histórica

 

Desde la gestión provincial, en la década del 90' intentaron llevar políticas que, si ponemos buena fe, tratan de destrabar este problema: Duhalde presenta un proyecto para la reparación histórica del conurbano, pulseada que le gana a Menem a cambio de dar apoyo a la reforma constitucional del 1994. Sin embargo los fondos para la reparación no fueron desembolsados y se congelaron 2 años más tarde desde Nación. En pocas palabras, el conurbano nunca fue reparado históricamente.

 

En la actualidad María Eugenia Vidal reclamó esos fondos. Nada más ni nada menos que 40 mil millones de pesos. Macri se comprometió a darle a los conurbanenses "lo que se merecen". El argumento es sencillo, gran parte de los ingresos impositivos nacionales, que luego son coparticipados, provienen del conurbano. Si sólo contamos el 21% del IVA que aporta cada bonaerense ya es suficiente, sin embargo, para ser más exactos por cada 100 pesos que Argentina recauda, la Provincia aporta 37 y sólo recupera 18. De todos formas, la coparticipación nacional a la provincia de Buenos Aires, no va destinado solo al conurbano, sino que se distribuye en sus 127 municipios. La Región Metropolitana, del total de los fondos sólo recibe el 1%. 

 

Regionalización de la Provincia

 

En 2010, el entonces gobernador Daniel Scioli, con el fin de agilizar la gestión, anunció un plan para dividir el territorio en 9 regiones administrativas. El proyecto proponía subdividir el territorio provincial en 9 regiones y avanzar en un "proceso de descentralización administrativa, productiva y judicial" que contemplaba la creación de la figura de "administradores" de cada una de las regiones. A la región del conurbano la llamaron "conurbano ampliado", se dividía en 4 regiones y abarcaba a 9.500.000 habitantes. Cada administrador "tendría el desafío de obtener igualdad de condiciones en materia de infraestructura básica, de desarrollo urbano y en cuestiones sociales". La provincia nunca se regionalizó. El proyecto quedó trunco. 

 

Vidal, El Perro y  la Tupacamarización

 

Este año en un informe de Horacio Verbistky publicado en Página 12 anunciaba que si Cambiemos ganaba las elecciones se avanzaría sobre un proyecto para dividir a la provincia de Buenos Aires en 3 regiones y al municipio de la Matanza, justo al medio. Los argumentos posibles eran estudios realizados a principios del siglo pasado y retomados por intelectuales radicales, pero se resaltaba que la provincia tiene demasiados habitantes y que no existe ningún mecanismo legal - administrativo para semejante multitud de humanos y humanas agrupadas. Otro argumento remitía a la constitución de 1994 que estableció como facultad de las provincias la creación de regiones para el desarrollo económico y social y la celebración de convenios internacionales "en tanto no sean incompatibles con la política exterior de la Nación". En fin, lo cierto es que no hubo más rumores sobre la división en regiones. Sus posibles nombres eran curiosos: Atlántica, Punta Indio, Chivilcoy. Lo cierto es que efectivamente existen presiones para dividir al municipio de La Matanza.

 

 

¿De qué población hablamos?

 

La reparación histórica o la mejora en la calidad de vida no apunta a la población que vive en barrios cerrados o countrys, o los sectores medios – altos que habitan la provincia. Cuando nos referimos al daño histórico hablamos de las familias pobres que no acceden a ningún beneficio que siempre se les promete. Beneficios o sueños que son básicos como agua potable para vivir. No se está hablando de viajes a Disney World, ni siquiera a Mar del Plata.

 

Enfoquemos. Utilizamos los últimos datos censales, que son del año 2010. Estos pueden variar entre un 3 y un 5 % al 2017. La provincia de Buenos Aires cuenta con una población que asciende a los 15.650.000 de habitantes. De esa cantidad total, 12.000.000 de habitantes viven en el conurbano bonaerense, es decir, representa el 76% de la población.
 

Seguimos desglosando números. Cuando hablamos de pobreza, hacemos referencia a las personas que en sus hogares, los ingresos totales no son suficientes para cubrir la canasta básica de alimentos y no acceden a servicios básicos. Esto en personas se representa cuantitativamente en números: 4.000.000 de metropolitano. El 34.1 % de la población en el conurbano es pobre. Según la EPH del 2016, 1 de cada 4 hogares en el conurbano es pobre.

 

En el año 2012 a partir de la ley 14.449 se realiza el registro provincial de villas y asentamientos. Este registro se actualizó en el año 2016. Las cifras que arrojan son alarmante: 350.000 hogares sobreviven en villas y asentamientos. Aproximadamente 2 millones de personas viven en situación de extrema pobreza en nuestra provincia. 

 

 

 

 En contra y a favor

 

Contra

 

La región metropolitana de Buenos Aires (RMBA) abarca 24 municipios más Ciudad Autónoma de Bs. As. Los municipios más afectados pertenecen a la segunda y tercera corona. Es donde los problemas que mencionamos se profundizan. Hoy en día, de forma autónoma cada municipio que lo compone cuenta entre 200 mil y 1 millón de habitantes. Siempre se estima que se administra mejor de manera descentralizada. Si bien los municipios son entes autárquicos, la administración de los intendentes son puertas adentro, con el poder económico limitado por la gestión central de la provincia. Hasta ahora, municipios de la primera corona han sabido administra sus recursos, generando ingresos propios, quizás con un buen sistema tributario. Sin embargo, es necesario ver qué sucede con municipios más atrasados. La idea de un gobierno central genera contradicciones, hasta para quien argumenta a favor, como en mi caso. 

 

Las contradicciones son meramente políticas, quien administre el ente metropolitano, administra 13 millones de personas (en ascenso). El temor de la clase política es que se "clientelice" más de lo que está el conurbano. Un dato muy importante es que desde el momento en que la ciudad de Buenos Aires se hizo autónoma, ya tuvimos dos presidentes que iniciaron su cargo en la jefatura de gobierno (Antonio De La Rúa y Mauricio Macri). En tanto que gobernadores bonaerenses nunca accedieron a la presidencia.

 

Ningún intendente, con el poder que hoy ostentan, entregaría en bandeja su territorio. Este es un punto clave a la hora de pensar un Ente.
 

Favor

 

Favor con favor se paga, más en política. La provincia vivió de favores, que pagamos los habitantes. Favores políticos por cuotas de poder, por durar un poco más o por no ir preso. Y son varios casos que se hicieron públicos, pero el favor se convirtió en mito y el mito en leyenda urbana. Entonces la población descreída lo ve como un ajeno, como algo que no puede pasar "dicen que este es narcotraficante" "parece que tiene prostíbulos en todo el municipio" "con la plata del túnel se hizo un emprendimiento inmobiliario en un barrio cerrado". Y así la clase dirigencial del conurbano sobrevive, como una leyenda, al mejor estilo Roobin Hood "roba para los pobres".

 

El entramado conurbano es muy complejo, de manera centralizada, problemas que por cuestiones territoriales son difíciles de solucionar, con un buen sistema administrativo se resolverían. 

 

Simbólicamente creará un nuevo sujeto. Un habitante que hoy resuelve su identidad mixturada entre sujeto urbano, campesino, o porteño (vistos desde el resto del país), sería un "bonaerense metropolitano". Aunque siempre estime que el término "conurbano bonaerense" sonaba como a estigmatizante. 

 

La administración de los recursos económicos se volcarían entero en el territorio, aumentando los ingresos destinados percápita a los bonaerenses metropolitanos.

 

El sistema de transporte público sería más eficaz, ya que se eliminarán barreras jurisdiccionales.

 

Las oficinas de gobierno se encontrarían en la región, para el administrador sería más fácil gobernar el territorio.

 

Se crearía una nueva policía, que pueda atender los problemas complejos de inseguridad en el conurbano.

 

La justicia se centraría solo en la región, con jueces y fiscales propias.

 

El sistema educativo funcionaría mejor organizado, atendiendo problemas propios en un territorio no tan extenso como la provincia actual.

 

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La lista es más amplia seguramente, que por cuestiones de extensión del texto no seguiré detallando. Sobretodo pensar que al tener menos territorio, un gobierno central podrá efectuar un mejor manejo de los procesos urbanos, sociales, políticos y económicos que suceden. Pero como mencione antes, la propuesta es muy compleja, desglosar la provincia se debería hacer con debates ciudadanos, donde todos puedan participar y proponer qué tipo de gobierno quiere.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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